una noche volvió la luna llena

texto y voz (http://ciclopaenlabocadeunmudo.blogspot.com/):
Decís “alabado seas Nadie”
y yo digo bendito seas Nadie,
que por ti inventamos el nos
y deducimos que la espina
no sólo deja dolor.
Yo dije,
en este siglo
y yo digo bendito seas Nadie,
que por ti inventamos el nos
y deducimos que la espina
no sólo deja dolor.
Yo dije,
en este siglo
ya no vale la pena morir
entre tantas cosas muertas
hermosísimas.
Voy a vivir
para conocer como te desconoces.
Vine para arriesgar
entre tantas cosas muertas
hermosísimas.
Voy a vivir
para conocer como te desconoces.
Vine para arriesgar
contigo mi no saber,
lo más preciado,
aunque se que mis juramentos
son en vano
y que mis imágenes santas
son un techo para tu cielo.
Nos abrazamos
lo más preciado,
aunque se que mis juramentos
son en vano
y que mis imágenes santas
son un techo para tu cielo.
Nos abrazamos
para apagar el cuerpo
ante la eternidad de una guerra.
Es mejor no hablar
cuando todo cae describiéndose.
Sé muy bien
que la culpa no viene sola,
la buscamos pobre
y la hacemos rica,
se muy bien
ante la eternidad de una guerra.
Es mejor no hablar
cuando todo cae describiéndose.
Sé muy bien
que la culpa no viene sola,
la buscamos pobre
y la hacemos rica,
se muy bien
que no hemos sido todavía,
que el mejor fracaso
no es el que dejamos.
Señor,
yo solo te pido
que me dejes tierra,
que sea gratuita,
que nos alcance.
que los árboles no mueran en mis ojos,
que la naturaleza por fin me reconozca.
Señor,
Para ser tu hija
me faltan mil años de risas
pero no dejes
que me deje sola.
que el mejor fracaso
no es el que dejamos.
Señor,
yo solo te pido
que me dejes tierra,
que sea gratuita,
que nos alcance.
que los árboles no mueran en mis ojos,
que la naturaleza por fin me reconozca.
Señor,
Para ser tu hija
me faltan mil años de risas
pero no dejes
que me deje sola.

3 habladurías:
Ha vuelto la Luna
guau, este si que fuè, extra--ordinario, quiero escuchar el mio ciclo!!
¡No dejes que me deje sola!
Si de mi corazón brotas como
sonrisa sagrada, un rayo
efímero que se antoja eterno.
Mis raices y mis nombres, las
yo, tan mías, que abandone en el
camino, mis andares pírritos, los
pensamientos que me ensucian y
también los que me renacen. Todos
caben en el caleidoscopio de tu
sabiduría, que si bien, siempre
vamos juntos, ella, y mi necedad,
sólo te pido el placer de
olvidar cuando te
olvido.
Publicar un comentario en la entrada