foto (http://www.flickr.com/encandilada)

veme bien
por última vez,
aunque me duela,
antes de que
este cuerpo
se oscurezca
en un reflujo
de insectos asesinos;
acuérdate
de las promesas
y los sueños
cuando creías
ver en mí
la panacea
a la insistente
incomprensión
que te supera;
cuenta
mis palabras
y por única ocasión
permite
que se queden
un momento
en tu garganta
y repítelas conmigo:
«no volveré,
ya puedes respirar
tranquila,
seguramente hoy
empezarás
a liberarte
de lo que sucedió
en ninguna parte»
saboréala
perplejidad se llama
y es permanente

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